Por qué debemos dejar de beber agua embotellada

206210_1El jueves [19 de noviembre] fue el ‘Día de lo que no sirve para nada’. Fue instituido para animarnos a reflexionar sobre las cosas que usamos. Todas nuestras cosas –teléfonos celulares, ropas, coches, palillos de usar y tirar, y más, y más– han salido de alguna parte y han ido a parar a algún lugar cuando las tiramos. Eso representa una pesada carga para el planeta, por lo tanto ponerse a pensar cómo usar menos cosas es una idea excelente. He escrito mucho sobre la necesidad de repensar nuestro acercamiento a las vacaciones y la frenética locura de compras que viene con ellas.

En esta foto se puede ver todo tipo de plásticos dispuestos en una playa y la palabra TRASH (basura, en inglés) formada con pelotas de golf. La enorme variedad de cosas que parece en ella pone de relieve la diversidad de origen de los plásticos que ensucian nuestros mares. Esto que se ve aquí forma parte de la Campaña de los Defensores de los Océanos en la que el Esperanza –el barco de Greenpeace– navega hacia el norte del océano Pacífico, el sitio del que algunas veces se dice que es el ‘territorio de la basura’, para documentar la amenaza al medioambiente y la vida marina planteada por los plásticos. La foto es de Alex Hofford, miembro de Greenpeace.

Cuando se trata de la manera en que gastamos nuestro dinero, el producto que de inmediato aparece en nuestra mente es el agua embotellada, tan obscenamente inútil, caro y fácilmente evitable.

Profundicemos un poco más en esta cuestión. Es verdad que en algunos lugares del mundo la calidad del agua es tan mala que beberla es peligroso para las personas. Sin ir muy lejos, hay algunos lugares de Estados Unidos en los que el fracking o las petroquímicas han arruinado las fuentes locales de agua, pero aun así ¡hay mejores soluciones que obligar a la comunidad a comprar agua embotellada! En la mayor parte de EEUU, el agua del grifo es limpia, está disponible siempre y es mil veces más barata que el producto embotellado.

En un estudio realizado durante cuatro años de la industria del agua embotellada en Estados Unidos y de los estándares de seguridad gubernamentales –incluyendo la prueba independiente de más de 1.000 botellas de agua– se encontró que no existe la seguridad de que solo por el hecho de que el agua sale de una botella es más limpia o más segura que el agua que sale del grifo. De hecho, la segunda está sometida a pruebas más frecuentes que la embotellada.

¿De dónde viene el agua de botella?

Si usted se fía de la millonaria propaganda, está perdonado por creer que por dos dólares compra la impoluta agua de un glaciar que baja de la montaña sin haber sido tocada por la mano del hombre. De hecho, buena parte del agua vendida en Estados Unidos es el agua depurada que alimenta nuestros sistemas municipales de suministro, es decir, del mismo sitio de donde viene el agua del grifo.

Mientras California está en medio de una histórica sequía, Nestle –la embotelladora de agua más grande del mundo– está extrayendo cada año millones de litros de agua de tierras públicas en la reserva forestal nacional de San Bernardino, en el sur del estado. Utilizando una autorización que en realidad expiró en 1988, Nestle puede extraer un enorme volumen de agua de esas tierras públicas pagando al Servicio Forestal apenas 524 dólares por año. Entonces, al mismo tiempo que el gobernador de California declara el estado de emergencia por la falta de agua, Nestle se aprovecha de la poca que queda. ¿Tiene esto sentido para usted?

En cuanto al envase plástico en el que viene el agua, este material se fabrica a partir del petróleo, y nada bueno sale de la perforación y la extracción de ese recurso. Para evitar más perforación, lo ideal sería reciclar todo el plástico una y otra vez, pero no es eso lo que sucede.

En Estados Unidos, normalmente, se recicla menos de un tercio de las botellas de plástico. Tiradas a la basura, procedentes de vertederos mal gestionados y de otras fuentes, es frecuente que las botellas de plástico acaben en el mar o ensuciando nuestras costas. Es aquí donde empieza un problema realmente deprimente. El plástico no se degrada como sí lo hacen los materiales orgánicos naturales –no desaparecen–; una botella flotando en el mar solo se transforma en pequeñas partículas que son comidas por los peces y otras especies marinas o sencillamente se desparraman mucho más lejos todavía. Una sola botella tirada a la basura puede fragmentarse en tantas pequeñas partículas como para poner una de ellas en cada kilómetro y medio de todas las playas del mundo. Cada año, entre 10 y 20 millones de toneladas de plástico acaban en el mar.

El agua embotellada no es más que uno de los miles de productos intensamente promocionados de los que podríamos prescindir sin ninguna dificultad.

Mientras planifica sus próximas vacaciones con sus amigos o con la familia, por favor trate de pensar antes de comprar. ¿Me hará esto más feliz? ¿Puedo pedir prestado o compartir algo? ¿Existe alguna versión de esto que tenga menos embalaje o que no sea de usar y tirar? O, ¿podría simplemente arreglarme sin esto?

¡Tenga usted unas felices vacaciones!

Annie Leonard

22 noviembre 2015

Fuente: Ecowatch. com

 

Homenaje al dictador en la Fundación Pinochet

pinochet-portadaComo “una degradación a las miles de víctimas de violaciones a Derechos Humanos” calificó el líder del MAS senador Alejandro Navarro el acto de homenaje que se realizó en la Fundación Pinochet en el marco del natalicio número 100 del ex dictador chileno.

El senador Navarro señaló que “es ilegítimo e inmoral rendir cualquier tipo de homenaje a un genocida como lo fue Pinochet, quien hizo desaparecer a más de 3 mil compatriotas, y que torturó, exilió y detuvo a otros 37 mil, sin contar a las familias que había detrás de cada uno de estos chilenos y que sufrieron producto de esta situación”.

“Pero lo más inmoral es que un parlamentario en ejercicio de la UDI que fue elegido bajo régimen democrático, como los es el diputado de mi distrito, Jorge Ulloa, no tenga tapujos en reconocer su admiración hacia un genocida”, agregó.

Es por esto que a juicio del líder del MAS “si no tenemos una legislación que prohíba exaltar la imagen de dictadores y genocidas como Augusto Pinochet, no nos lamentemos que mañana algunos tontitos fanáticos quieran homenajear al Mamo Contreras o Álvaro Corbalán”.

Navarro indicó que “este tipo de homenajes alteran la convivencia nacional, sino recordemos lo que ocurrió el año 2011 en el Club Providencia, cuando un grupo de ex militares encabezados por ex alcalde Cristian Labbé quisieron homenajear al ex agente de la DINA Miguel Krassnoff, lo que terminó convirtiéndose en una contramanifestación”.

Es por esto que el parlamentario anunció que presentará un proyecto de ley que prohíba cualquier tipo de homenaje público o privado a quienes violaron los Derechos Humanos,

“es necesario adecuar nuestra legislación, con el objeto de que Pinochet sea recordado, no a través de homenajes que exalten su nombre, sino que como una etapa en la historia de Chile que no queremos vuelva a ocurrir, y que el respeto a la democracia está ante todo”.

El legislador explicó que “en Alemania está prohibido por ley realizar cualquier tipo de homenaje a Hitler o personas que actuaron a favor del nacionalsocialismo; es la ley del código penal sección 130 de Instigación del Pueblo”.

Navarro comentó que esta ley en su numeral 3 señala “Cualquiera que públicamente o en una reunión aprueba, niega o minimiza un acto cometido bajo el gobierno del nacionalsocialismo como la prevista en el artículo 6 (1) del Código de Derecho Penal Internacional, de una manera capaz de alterar el orden público estará incurrirá en prisión no superior a cinco años o con multa”.

Asimismo en su numeral 4 indica que “el que públicamente o en una reunión perturba la paz pública de una manera que viola la dignidad de las víctimas mediante la aprobación de glorificando, o justificar la regla Nacional Socialista de la fuerza arbitraria, será castigado con pena de prisión de hasta tres años o con multa”.

Navarro señaló que “en efecto, en países como Alemania ocurre un fenómeno absolutamente inverso. El año pasado la canciller Angela Merkel, rindió homenaje a los militares alemanes que participaron en la llamada Operación Valkiria, el atentado frustrado contra Adolf Hitler”.

A su juicio del senador Navarro “la obediencia civil o militar tiene como límite las violaciones contra los derechos y la dignidad humana, por lo que el derecho a rebelión tanto civil como militar, es legítimo cuando el orden democrático está en peligro”.

Fuente: http://www.navarro.cl/es-ilegitimo-e-inmoral-rendir-homenaje-a-un-genocida/

¿Por qué Daesh es tan sanguinario?

00122115541No valen respuestas fáciles o estereotipadas. Esas, por ejemplo, que hablan de su maldad absoluta, odio diabólico o extremismo visceral.

Daesh (o Isis o Estado Islámico) es una creación colectiva de actores e intereses ocultos que va más allá de esa lujuria televisada de horror a base de vesanias y sevicias más que monstruosas. Esas imágenes tan gore “piden a gritos” venganza, una solución inducida que sale sola a la gente de bien al calor de su bienestar occidental.

La puesta en escena de Daesh es cuidada, sofisticadamente cutre, con decapitaciones y otras torturas físicas y psicológicas que jamás podrían lograr a largo plazo la aceptación ni de árabes laicos, ni de musulmanes, ni de otros apoyos o simpatías exteriores. ¿Por qué, entonces, esa escenografía tan drástica con ensañamientos especialmente crueles y repelentes? Al Qaeda, salvo excepciones puntuales, no llegaba a tanto.

Mentira colosal

Cuando la guerra de Irak, se montó una mentira colosal por parte de Bush, Blair y Aznar para demonizar a Sadam Hussein de modo total e irreversible, manteniendo que escondía armas de destrucción masiva y daba cobijo a terroristas. La falsedad de tal amaño mediático ha sido confirmada por los hechos posteriores. En aquella época, el mundo se movilizó en masa contra la guerra injusta sostenida por intereses espurios.

Aquella cruenta lección parece que ha surtido efecto y ahora es necesario para manipular a la opinión pública presentar a un enemigo lo más radical posible y exento de la más mínima consideración humana. De ahí, que Daesh se emplee a fondo en su interpretación alevosa donde las haya. Desde el nazismo y las dictaduras de Franco, Pinochet y Videla no se recuerda nada igual. Incluso trae a la memoria las hazañas de la Santa Inquisición cristiana y su cruzada irracional contra brujas que solo habitaban el subconsciente grosero de sus propios dogmas y miedos.

Da la sensación de que Daesh usa técnicas aprendidas en las cárceles alegales de Guantánamo y Abu Ghraib, donde el oscurantismo, el secretismo y las torturas campaban a sus anchas.

Hemos de recordar asimismo que muchos integrantes de Daesh fueron antiguos luchadores de facciones terroristas entrenadas por la CIA en Afganistán e Irak para servir a la geoestrategia de Washington contra el comunismo de la URSS y la influencia, presuntamente perversa, chiita de Irán. Es de dominio general el rumor extendido de que Arabia Saudí y las petromonarquías feudales del Golfo Pérsico entregan dinero bajo cuerda a diversas sectas o grupos islámicos irredentos para atizar diferencias en Oriente y debilitar, de esta forma, potenciales procesos democráticos, laicos o modernizadores en muchos países que pudieran osar competir contra la hegemonía occidental y el wahabismo de Riad.

Resulta curioso observar también como Israel, el gran adversario del mundo árabe en su conjunto, esté saliendo indemne de este conflicto internacional, ayudando incluso a la oposición siria a Assad en hospitales en suelo propio, curando con esmero las heridas de sus aliados de coyuntura. Sobre el Mossad, servicio secreto israelí, recaen asimismo sospechas más que fundadas de habilitar con medios materiales e instrucción bélica a diversas facciones terroristas de la zona.

Rusia entra en acción

Con la entrada en acción de Rusia la situación dio un vuelco muy importante. Fue el único país que empezó a bombardear con decisión y sin ambages posiciones de Daesh. Sin embargo, la OTAN, vía Turquía, le da un toque de atención derribando un caza ruso por razones más que discutibles, caso de ser ciertas: violar el espacio aéreo de Ankara. ¿Quién puede creerse tamaña estupidez o justificación en un vasto territorio en conflicto a varias bandas donde salirse o entrar en un país debe ser moneda corriente todos los días?

El avión ruso y el asesinato cobarde mientras caía del cielo de su piloto es una andanada dirigida hacia la estrategia tomada por Moscú. No te pases Putin que la cosa podría ir a mayores. No tomes decisiones unilaterales y antes de disparar mira hacia la Casa Blanca.

Daesh ha ido creciendo paulatinamente y de la nada ha tomado un inmenso territorio en Irak y Siria sin que las fuerzas occidentales dieran la voz de alarma mientras esto sucedía delante de sus pasivos ojos. Ante los hechos consumados y la imposibilidad de que los rebeldes sirios pagados y pertrechados por Occidente depusieran a Assad, EE.UU. y Europa toman cartas en el asunto, aunque tímidamente, bombardeando las ciudades controladas por Daesh pero dejando que el crudo fluyera ilegalmente y a un precio irrisorio, con la connivencia de Turquía, hacia postores no identificados: ¿países de la UE, Washington…?

También resulta curioso observar como Al Qaeda daba la sensación de ser un solo hombre, Osama bin Laden, figura en la que centraron su ira furibunda las tácticas de comunicación de Occidente. Una vez bien cebado el objetivo, se desató una lucha antiterrorista feroz con amplio recorte de libertades civiles y políticas, para posteriormente hacer desaparecer a Bin Laden de modo misterioso y nunca aclarado fehacientemente.

Renovar el miedo

Había que renovar el miedo de alguna manera inteligente y sutil. En esta ocasión, se presenta en sociedad un adversario colectivo, una ficción irregular pero con territorio delimitado y una saña y brutalidad extraordinarias. El salto cualitativo es evidente: estamos ante un enemigo con espacio fijo y con tentáculos en cualquier parte del mundo. Más poderoso que Al Qaeda; más monstruoso si cabe. Un enemigo plural sin rostro conocido.

Ante tanto delirio incongruente a veces puede pensarse que vivimos dentro de un guión absurdo salido de una mente enferma y desahuciada. Y, por su puesto, al tiempo que todo ello transcurre en una pantalla gigantesca y envolvente de atentados, decapitaciones, bombardeos, masacres y millones de refugiados a la fuga, las multinacionales de armamento y el neoliberalismo siguen realizando negocios y obteniendo beneficios sin parar. Con el mundo enjaulado, solo es posible trabajar, consumir y callar.

Daesh parece un guiñol teledirigido desde bambalinas que no hablan en público ni hacen política parlamentaria. Se trata de un peón que se mueve en un tablero complejo, recibiendo consignas contradictorias de amos muy poderosos que jamás darán la cara. Daesh es un salto cualitativo con respecto a Al Qaeda, una versión más coral del terrorismo de corte espectacular de nuestra era.

No es aventurado afirmar que Daesh tiene fecha de caducidad. Como la tuvo Bin Laden. Cuando ya no sea útil en la geoestrategia militar y política de alcance internacional será destruido o reconvertido en otra cosa. Otra cosa terrorista, por supuesto, con distinto nombre de marca. Habrá que darle vueltas a la creatividad para ver que sujeto nuevo emerge como campeón del pánico de masas.

Hasta que no se acaben las reservas de petróleo en Oriente Medio y Próximo, la religión y el terrorismo serán sabiamente instrumentalizadas a favor de los que tienen la sartén por el mango: EE.UU., la Unión Europea, Israel y Arabia Saudí. Rusia y China jugarán, por el momento, roles secundarios a no ser que la conflagración múltiple haga detonar una guerra abierta entre las mismas potencias en liza.

Armando B. Ginés

30 noviembre 2015

Fuente: Rebelión

McDonald’s da consejos de nutrición en escuelas de EE.UU

mc-DonaldsUn documental, que muestra como un profesor logró bajar 27 kilos en 180 días comiendo todos los días en McDonald’s y haciendo ejercicio, es presentado en escuelas de Estados Unidos y desata polémicas por los consejos de nutrición que envía a los niños y niñas.

El profesor John Cisna realizó un experimento en 2013 con el fin de desmontar las afirmaciones que hacía el documental del 2004 “Super Size Me” donde el cineasta Morgan Spurlock mostraba los efectos negativos que había tenido sobre su salud alimentarse durante 30 días en McDonald’s.

Para eso Cisna siguió durante 180 días una dieta basada únicamente en productos de la cadena de restaurantes de comida rápida estadounidense. El profesor limitó su ingesta de calorías a 2000 diarias y realizó sesiones de ejercicio de 45 minutos cuantro veces por semana.

Como resultado, tras seis meses desayunando, almorzando y cenando en McDonald’s Cisna contó que logró perder 27 kilos y bajar su nivel de colesterol.

Gracias a ese experimiento y a sus resultados se volvió un embajador de la marca de comida rápida. Y hace un año comenzó a realizar visitas a escuelas de primaria de Estados Unidos donde presenta el documental de 20 minutos titulado “540 Meals: Choices Make the Difference” (540 comidas, las opciones marcan la diferencia) en el que cuenta su experiencia.

El corto Cisna asegura que “no hay nada malo con la comida rápida ni con McDonlad’s” y cuenta que durante los 180 días del experimento con el que logró perder peso pudo comer de todo “incluyendo hamburguesas, helados y papas fritas”.

Esto ha levantado polémica en Estados Unidos, dado que el hecho de que un embajador de McDonald’s esté dando consejos nutricionales a niños y niñas es considerado “una campaña de marketing encubierta” para muchos docentes, padre y autoridades.

Mientras que expertos en nutrición también se mostraron contrarios a que se promueva la comida rápida como saluble en las escuelas cuando en ese país se está luchando contra la epidemia de la obesidad infantil. Y resaltan que el documental en ningún momento habla de la importancia de la ingesta de frutas y vegetales para el organismo.

Por su parte el autor del documental asegura que su obetivo no era recomendar que la gente como exclusivamente ese tipo de comida, “sino que son sus propias decisiones las que pueden marcar la diferencia”.

Según publicó The Washington Post y recogió BBC Mundo una de las razones por las que las escuelas estadounidenses aceptan mostrar el polémico documental a los estudioante tiene que ver con las donaciones que McDonald’s realiza a los centros educativos de bajos recursos.

Una de esas donaciones se realiza a través del programa “McTeacher´s Nights” donde se pone a los profesores de las escuelas a servir hamburguesas en los restaurantes de la cadena de comida rápida y se invita a los estudiantes y a los padres a asistir para recaudar fondos que serán donados a las instituciones. Muchos padres y profesores consideran que ese programa no es más que “una herramienta de marketing más”.

Desde McDonald’s aseguran que gracias al programa “McTeacher’s Nights”, desde 2013 han donado US$2,5 millones a escuelas de todo el país.

Voces en contra

Bettina Elias Siegel, experta legan en cuestiones relacionadas con la nutrición inició una petición en la página Change.org para que McDonlad´s suspenda la presentación de dicho documental en las escuelas, y hasta el momento va recogiendo más de 75.000 firmas.
Siegel aseguró a la BBC Mundo que “si ves el documental te das cuenta que se trata de un publireportaje de McDonald’s. Es publicidad corporativa muy agresiva, algo que creo no tiene espacio en nuestras escuelas”. Y agregó “con el documental se supone que quieren enseñar a los niños a hacer elecciones saludables si van a McDonald’s. Si realmente ese fuera el objetivo del flme, quizás no lo consideraría tan problemático. pero la cuestión es que no hace eso, sino que anima a los niños a comer incluso más comida chatarra de la que ya consumen y a hacerlo de manera más libre”.

Para Siegel “McDonald’s tiene desde hace tiempo una estrategia para introducir su marca en las escuelas a través de acciones que ayudan a financiar a esas escuelas, lo que es muy preocupante”. Y afirmó “Las grandes compañías alimentarias saben que los niños son impresionables y que la lealtad a una marca se crea a una edad muy temprana, por lo que las escuelas son el mejor lugar para promocionar sus productos”.

La especialista dijo que ” lo que hace McDonalds es único por la agresividad de sus campañas en los centros educativos” y que su deseo es que “los padres y profesores sean conscientes de lo que está haciendo McDonald’s”.

“Pueden enseñar este documental en internet, en los cines… donde quieran. Pero no creo que el lugar para mostrarlo sean las escuelas” concluyó.

Sriram Madhusoodanan, de la organización Corporate Accountability International, se expresó en el mismo sentido que Siegel consideraando que las escuelas no son el lugar para que McDonald’s promocione sus productos.

Madhusoodanan expesó a la BBC Mundo “este documental es la última de una larga lista de estrategias que McDonald’s ha utilizado para dirigirse a los niños. Queremos que la gente sepa que esto está sucediendo en nuestras escuelas”.

Y contó que hace un mes “nos juntamos con la Asociación Nacional de Educación, el mayor sindicato de profesores del país, y otros 50 sindicatos, para pedir a McDonald’s que deje de organizar las llamadas McTeacher’s nights”. Mientras que explicó que en esos eventos “McDonald’s pone a los profesores a vender comida rapida a sus estudiantes, con lo que consiguen una plataforma publicitaria enorme, al tiempo que la cantidad de dinero que da a las escuelas es muy pequeña”.

Además señaló que “no hay que olvidar que ellos también son culpables de la epidemia de enfermedades relacionadas con la dieta que hay en este país”. Y consideró que “las escuelas tienen serios problemas de financiación y McDonald’s se está aprovechando de la situación para hacer publicidad”.

Noviembre 2015

El PSOE deja claro que privatizará empresas públicas

jordi-sevilla--575x323El PSOE contempla en su programa para las elecciones generales del 20 de diciembre la privatización de empresas públicas con el objetivo de reducir “la mayor carga posible” de deuda del Estado, aunque el responsable de Economía del Grupo de Expertos del PSOE, Jordi Sevilla, no precisa ni qué se vendería ni qué ingresos se podrían conseguir.

En una entrevista con Europa Press, Sevilla reconoce que el programa electoral de los socialistas incluye que “los ingresos por eventuales privatizaciones irán destinados a amortizar deuda”.

“Es decir, que no descartamos que la próxima legislatura, bajo un Gobierno socialista, podamos avanzar en privatizaciones. Y hasta ahí puedo leer”, ha señalado.

Entre las empresas que se incluyen en este capítulo se sitúa Bankia, participada mayoritariamente por el Estado a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que deberán venderse antes de que concluya 2017 si se quiere cumplir el memorándum de entendimiento (MoU) del rescate de 2012.

Un plan que respaldan los socialistas, que consideran que debe cumplirse el acuerdo con Bruselas y que la entidad que preside Ignacio Goirigolzarri debe “privatizarse” pero no a costa de “malvenderla”.

Por eso, Sevilla recomienda “esperar a ver cuándo los gestores de Bankia consideran que es el mejor momento para obtener la máxima rentabilidad y devolver a los Presupuestos el mayor dinero posible”, que “va a venir muy bien” para rebajar el capítulo de intereses financieros e, indirectamente, el déficit público.

Sin embargo, el PSOE no incluye entre sus propuestas electorales la posibilidad de recuperar en todo o en parte el 49 por ciento del capital social de Aena que salió a Bolsa el pasado mes de febrero, una medida que el principal partido de la oposición criticó muy duramente. “No hay una propuesta en el programa en ese sentido”, se ha limitado a comentar Sevilla al respecto.

El Estado Islámico y su lucrativo negocio del terror

1366_2000El Estado islámico es rico, gana miles de millones de dólares con el contrabando de petróleo, el comercio de antigüedades, los impuestos y la esclavitud. Al mismo tiempo ha recibido numerosas subvenciones de occidente: desde dinero hasta las camionetas Toyota proporcionadas por Estados Unidos. Su cruel y mortífero negocio ha llevado al Estado Islámico a operar como una gran empresa multinacional.

La organización terrorista se vende a sí misma como una “marca”. Sus combatientes visten con casacas, camisas y pantalones negros que combinan con zapatillas blancas. Se trasladan en las camionetas Toyota que Estados Unidos proporcionó a la “oposición moderada” del frente Al Nusra, como señaló el año pasado The Spectator y hace un mes Deutsche Wirtschafts Nachrichten.

El Estado Islámico ha consolidado su control sobre los suministros de petróleo en Irak y el norte de Siria y ahora preside un sofisticado imperio del contrabando con exportaciones ilegales que atraviesan Turquía, Jordania e Irán, de acuerdo con los contrabandistas y funcionarios iraquíes. Sus militantes controlan una docena de campos petroleros y fueron capaces de hacerlos rápidamente operativos con la instalación de refinerías móviles que permiten instalar el crudo en las rutas comerciales de occidente. En septiembre de 2014 el embajador de la UE en Iraq reconocía que Europa estaba financiando a ISIS por la compra del petróleo.

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Contrabando de petróleo

El contrabando de petróleo es una de las principales fuentes de ingresos del Estado Islámico. Como indica Financial Times, amigos y “enemigos” comercian con el petróleo de ISIS. Su nivel de producción, de acuerdo a El Economista, estaría entre 1,5 y 2 millones de barriles diarios (mbd), cantidad que lo ubicaría en el noveno lugar de los países productores de petróleo, poco menos que México (2,31 mbd) y Venezuela (2,37 mbd). Las ganancias petroleras ayudan a ISIS a pagar su creciente masa salarial: 600 dólares al mes para los combatientes y 1.200 dólares para los comandantes.

Gran parte de esta sofisticada estructura financiera contó con el apoyo de Estados Unidos desde 2010, como revela el documento recientemente desclasificado delDepartamento de Defensa registrado en 2012. El objetivo inicial de Estados Unidos para apoyar a ISIS era desestabilizar el gobierno de Bashar al-Assad, considerado parte del “eje del mal” por la Casa Blanca.

Como indica Financial Times, el bloqueo al comercio de petróleo que controla ISIS ha sido uno de los objetivos prioritarios de la alianza occidental (EEUU, UK, Europa) contra el Estado Islámico. Sin embargo, la linea de camiones que transporta el petróleo de contrabando se extiende decenas de kilómetros y la coalición occidental ha hecho la vista gorda durante años. Y mientras más amenaza occidente con destruir al Estado Islámico, más campos de petróleo quedan en manos de este grupo para financiar su maquinaria del terror.

Según The Guardian, cada camión cisterna petrolero transporta 28 toneladas de petróleo que se compran en 4.200 dólares y luego se venden en Turquía o Jordania en 15.000 dólares. Cada traficante hace 8 viajes por semana y no se hace problemas para pagar unos 600 dólares a los guardias fronterizos. Total, la utilidad por camión es superior a los 300 mil dólares mensuales. La milicia de ISIS gana de esta forma cientos de millones de dólares a la semana con la venta de recursos energéticos robados. Antes de ISIS, los campos petroleros de Siria e Iraq producían 2 millones de barriles de petróleo al día que ingresaban al mercado tradicional. Desde el surgimiento de ISIS toda esa producción va al mercado negro.

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Saqueo, impuestos y esclavitud

Pero el Estado Islámico no solo hace fortuna con el petróleo. El saqueo de las milenarias obras de arte de Siria e Iraq también le ha aportado cuantiosos dividendos. La vasta destrucción de sitios donde se encontraban reliquias arqueológicas consideradas patrimonio cultural de la humanidad, fueron robadas y luego vendidas a millonarios coleccionistas internacionales. Esta es una de las razones por las que el Estado Islámico hace volar en pedazos y con gran publicidad edificios históricos. Han sido saqueados y de su interior ha sido robado lo más valioso. Luego son dinamitados para borrar toda evidencia. Esto es lo que muestra la prensa. Nada dicen del saqueo.

Las reliquias de Palmira, Nimrud, Nínive y Hatra, se subastan en Londres tal como en 2003 se subastaban las reliquias de Samarra y Bagdad, donde comenzó la civilización, que fueron saqueadas por los soldados estadounidenses en la guerra que derrocó y luego asesinó a Saddam Hussein. De acuerdo con la Cámara Internacional de Comercio de Estados Unidos, el comercio de antigüedades de Irak se cuadruplicó en 2014. Como indica el Índice de Terrorismo Global, sólo en 2014 el Estado Islámico ganó más de 50 millones de dólares con el tráfico de antigüedades.

El Estado Islámico recoge también diversas tasas de impuestos. En las zonas donde ejercen el control exigen un impuesto de 10 por ciento sobre la renta y de 10 a 15 por ciento sobre las ventas, además de peajes y otras tarifas. Se llaman “impuestos”, pero en verdad son “derechos de protección” para no ser saqueados por el mismo ISIS u otros subgrupos terroristas. Esto ha aumentado el impuesto al valor agregado y elevado el nivel de precios. Los que no quieren quedarse y deciden emigrar, como se ha visto en la masiva inmigración europea, deben pagar un “permiso” de 1.000 dólares.

Los secuestros y la esclavitud constituyen uno de los capítulos más sórdidos del Estado Islámico. A modo de recompensa, el ISIS obliga a las mujeres a casarse con los combatientes. Otras mujeres tomadas como rehenes son vendidas en otros países. Se estima que en 2014 el comercio de esclavos y mujeres les brindó ganancias por 45 millones de dólares. La violación de los derechos humanos es una fuente de terror y también una fuente de ingresos muy lucrativa que siguen la peor lógica económica del capitalismo: el mayor beneficio, con el mínimo esfuerzo.

Se estima que el Estado Islámico dispone de 500 millones de dólares en efectivo. Cuando el año pasado se tomaron la ciudad iraquí de Mosul, saquearon las pertenencias del banco central, oro incluido. Se ha determinado que el Estado Islámico posee más de 2 mil millones de dólares en activos, por lo que es el grupo terrorista más rico y publicitado de la historia.

Marco Antonio Moreno – Consejo Científico de ATTAC España

28 noviembre 2015

Fuente: El Blog Salmón

Un municipio toma una iniciativa revolucionaria: Pagar por ir en bicicleta al trabajo

71231_foto_73431Fue una de las iniciativas que más dieron que hablar entre toda la comunidad ciclista internacional: el pasado 2014, el gobierno francés ponía en marcha una iniciativa singular y admirable: 18 empresas se prestaron de manera voluntaria a incentivar a sus empleados con 0,25 euros por kilómetro recorrido en bicicleta. La iniciativa fue un éxito: el número de trabajadores que empezó a ir al trabajo en bici subió del 2 al 3,6%.

Ahora, la localidad italiana de Massarosa, en la Toscana, ha decidido sumarse a esta campaña para fomentar el llamado Bike to work. Lo hará abonando, como en el caso de Francia, 25 céntimos de euro a cada trabajador que decida aparcar el coche para utilizar la bicicleta como medio de transporte hasta su trabajo.

La medida cuenta con un presupuesto total de 30.000 euros para su primer año. Los trabajadores cobrarán un máximo de 50 euros al mes o, en cualquier otro caso, de seis euros al día. En total, 600 euros anuales más en su bolsillo por apostar por la bicicleta. El plan está limitado, eso sí, a los 50 primeros trabajadores que lo soliciten, aunque las autoridades se plantean ampliarlo en caso de que la respuesta por parte de los habitantes de la localidad sea positiva.

Según ha declarado el alcalde de Massarosa, Franco Mungai, al diario Il Tirreno, el proyecto nace para “garantizar una mejor habitabilidad de la zona, descongestionar las carreteras, cuidar el medio ambiente y reducir el gasto sanitario”, ya que un mayor uso de la bicicleta redundará en una mejor salud de los ciudadanos. Se le olvidó decir que, por si todo ello fuera poco, los habitantes de Massarosa que se sumen a la iniciativa serán, a partir de ese momento, un poco más felices.

Noviembre 2015

Fuente: Cicloesfera

El oscuro reverso del Black Friday

blackLa presencia de un grupo de manifestantes a las puertas de una gran superficie de Seattle (EE UU) incomoda a los clientes. “¿Qué sois? ¿Anarquistas?”, les increpan. Ellos sonríen y contestan: ‘No: sólo estamos aquí para animaros a comprar más. ¡Daos prisa, que se acaba!” Los participantes de la concentración forman parte de Buy More Stuff (Compra más cosas), un movimiento a mitad de camino entre el sarcasmo y la crítica que se muestra especialmente activo durante días como el Black Friday. Para la mayoría, poner en entredicho ese consumismo desmedido, aunque sea con una peculiarperformance callejera, supone atacar a la base del crecimiento económico y al propio modelo de sociedad estadounidense. Algo sólo propio de locos o peligrosos antisistema.

En España no hay manifestantes, ni se les espera. La moda del Black Friday parece haber sido acogida con los brazos abiertos, y su implantación crece año a año en las principales ciudades. Mientras que en EE UU se celebra el día después de Acción de Gracias, en nuestro país se vende como el pistoletazo de salida a la campaña de Navidad. Una excusa perfecta para trata de fomentar el consumo ofreciendoimportantes descuentos que, en algunos casos, superan el 50%.

No todo el mundo lo ve con buenos ojos. Durante estos últimos días, muchos consumidores han alertado de que algunos de los supuesto ganchos esconden trampas, y que los precios de determinados productos han sufrido sospechosas oscilaciones con motivo de esta jornada. Especialmente viral ha sido el caso de Media Markt: la cadena de electrodomésticos ha sido objetivo de duras críticas tras la publicación, por parte de varios clientes indignados, de fotografías de productos de la cadena cuyos precios se incrementaron hace unos días para después volver a bajar de cara al Black Friday.

“Twitter ha dado voz a muchos consumidores avispados que se han dado cuenta de lo tramposo del asunto”, denuncia Rodrigo Tovar, abogado, economista y responsable del blog elbuencomerciante.com. “¿Cómo es posible que nos encontremos con tantos casos en los que los comercios suben el precio de manera descarada para luego aplicar un descuento aparentemente increíble?”, se pregunta.

Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), alertan de que estas prácticas son habituales durante estos días. “Lamentablemente hay ciertos establecimientos que no respetan a los consumidores y tienen conductas sancionables”, apunta Ileana Izverniceanu, portavoz de la OCU. “Esta práctica de subir los precios unos días antes es una de ellas. Es arriesgada, porque la imagen de las empresas que lo hacen sufre y pierde, incluso, la confianza de consumidores fieles”. Tovar, por el contrario, arroja dudas de que ese supuesto desprestigio vaya a afectar a los beneficios de esas grandes superficies. “No tengo muy claro que eso vaya a ocurrir, pero desde luego hasta el momento no ha sido así”, recuerda.

Más allá de las supuestas triquiñuelas de alguna de las cadenas más poderosas, hay quien se pregunta si realmente iniciativas como el Black Friday benefician en algún sentido al consumidor. “Sí, es una buena oportunidad para realizar un acto de consumo a un precio más ventajoso”, opinan desde la OCU. “Eso sí: si no planificamos las compras y las vinculamos a un presupuesto cerrado, corremos el riesgo de comprra por impulso y endeudarnos en exceso”.

David contra Goliat

De cara a los ventajas que supone una iniciativa como ésta para los pequeños y medianos comercios, los expertos se muestran escépticos. “Si todos jugaran con las mismas reglas sería perfecto, pero desgraciadamente no es así”, explica Tovar. “Los pequeños comerciantes no disponen de los medios para transmitir con facilidad cambios repentinos en sus precios, ni tienen capacidad de ofrecer unos productos gancho tan suculentos como otros comercios de mayor envergadura. ¿La consecuencia? El boca a boca de una gran oferta puede más que el buen hacer constante, a pesar de que, en muchas ocasiones, los productos anunciados están agotados cuando el cliente acude a la tienda. Un pequeño establecimiento no puede arriesgarse a ‘engañar’ a un cliente, porque es ese cliente el que está en el barrio y el que habla con otros potenciales compradores”.

Paco Fernández, dueño de una pequeña tienda de ropa y discos en el barrio madrileño de Malasaña,Cuervo Store, tampoco lo ve claro. “El Black Friday es algo que no entendemos”, reconoce. “De hecho, no sabemos cuál es el sentido de las rebajas en general: lo ideal sería poder vender todo el año a un precio justo, pero evidentemente las fluctuaciones del mercado en el que nos encontramos funcionan de otra manera. En opinión de Fernández, este tipo de modas suponen “una gran presión para el pequeño comercio, porque es una estrategia creada por grandes empresas y el público nos lo demanda a todos, de modo que ni te puedes quedar fuera ni puedes jugar en igualdad de condiciones”.

“El Black Friday es una moda que ha sido prostituida en nuestro país”, concluye, tajante, Tovar. “Las nuevas leyes amparan una definición demasiado laxa de ‘rebajas’ y ‘descuentos’, y existe un movimiento descarado por parte de los comercios de aprovechamiento de ciertas sensaciones y modas que calan en los consumidores y que son alentadas por los medios de comunicación. ¿Existe en España una causa que justifique o, por lo menos, haga comprensible, esta rebaja? No, por lo menos más allá de las noticias que una y otra vez resuenan en los medios”.

Daniel Cabezas

27 noviembre 2015

Fuente: La Marea

Contra la ‘lex mercatoria’

globalización-transnacionalesLas empresas transnacionales escapan prácticamente de cualquier control, tanto público como ciudadano, gracias al poder económico-financiero sin precedentes que poseen, a su carácter transnacional, su versatilidad jurídica y las complejas estructuras que utilizan para evadir las diferentes leyes y regulaciones nacionales e internacionales. Pero las grandes corporaciones no solo tienen un enorme poder económico, político y cultural, sino también jurídico: la nueva lex mercatoria es la sólida armadura que protege jurídicamente sus intereses comerciales y blinda los contratos de estas compañías.

La expansión global de las empresas transnacionales no puede entenderse sin tener en cuenta el concurso de otros actores, claves para la consolidación y ampliación de la fortaleza de la lex mercatoria, como son los Estados —tanto de origen como de destino de las inversiones—, las instituciones internacionales económico-financieras y los tribunales de arbitraje. Dicho de otro modo, la construcción de esa armadura del capitalismo que privilegia los negocios corporativos por encima del interés general no habría sido posible de no haber contado con una intensa participación de las instituciones públicas y los organismos multilaterales en todo el proceso.

Es indudable que, en el marco de los procesos de globalización económica y financiera, los Estados han cedido buena parte de sus competencias en todo lo que tiene que ver con los derechos sociales. Las políticas de privatización y desregulación han contribuido a ir eliminando progresivamente lo que en su momento llegó a conocerse como el “Estado del bienestar”, cediendo la dirección de la estrategia económica a las grandes corporaciones y sus representantes: lobbies, patronales, think tanks y asociaciones empresariales.

En esta línea, se ha desregulado y “flexibilizado” todo aquello que podía resultar desfavorable para los intereses del capital transnacional: reformas laborales y de la negociación colectiva, modificaciones del sistema de pensiones, adelgazamiento de la legislación ambiental, deterioro de la prestación de servicios públicos como el agua, la sanidad y la educación para facilitar su posterior privatización… Pero eso no significa que el Estado haya desaparecido, al contrario: su labor resulta esencial para las empresas transnacionales en lo que se refiere, por una parte, a la represión de las movilizaciones sociales en su contra y, por otra, a la producción legislativa a favor de esas mismas empresas.

Digamos que, mientras se ha desregulado todo lo que podía guardar relación con la protección social y los derechos de la mayoría de la ciudadanía, se ha re-regulado todo aquello que tenía que ver con los contratos y los negocios de las grandes corporaciones. De hecho, la reinterpretación jurídica a favor del capital y de las empresas transnacionales, unida a la asimetría normativa que provoca frente a los derechos de las mayorías sociales, están desplazando al Estado de derecho, a la separación de poderes y a la propia esencia de la democracia. Ahora, más que nunca en la historia, el Derecho se está utilizando para beneficiar a una élite político-económica que, en el ámbito internacional, puede actuar sin contrapesos normativos y con un alto grado de impunidad.

En eso también ha sido fundamental el trabajo que han llevado a cabo instituciones internacionales como el FMI, la OMC, el Banco Mundial y, más recientemente, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. Todos estos organismos, sin embargo, adolecen de legitimidad democrática y de transparencia en la aprobación de sus normas; la toma de decisiones, el contenido normativo de las mismas, la crisis de la multilateralidad y la reinterpretación unilateral de los principios de igualdad apuntalan el poder jurídico de las mismas y debilitan la seguridad jurídica de los derechos de las mayorías sociales.

Junto a ello, una de las fortalezas más reseñables del Derecho Corporativo Global reside en la existencia de tribunales arbitrales internacionales y en la efectividad de sus laudos. La fuerte asimetría existente entre la falta de garantías y de efectividad jurídica del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional del Trabajo frente a la fortaleza del Sistema de Solución de Diferencias de la OMC o de los sistemas de arbitraje previstos en los tratados de comercio y de inversiones, al fin y al cabo, sitúa a los derechos de las empresas transnacionales en planos jerárquicamente superiores a los derechos de las mayorías sociales. Las sanciones de la OMC, por ejemplo, suelen ir acompañadas de modificaciones legislativas, sanciones comerciales y cuantiosas indemnizaciones, a la vez que el incumplimiento de los laudos arbitrales del Centro Internacional para el Arreglo de Diferencias relacionadas con las Inversiones (CIADI) es impensable por el consiguiente bloqueo económico internacional que podría generar.

Por último, las corporaciones transnacionales intentan desplazar los efectos negativos de sus prácticas a un laberinto jurídico auspiciado por las multinacionales del Derecho al servicio del capital. Así, sus representantes legales cobran millonarias minutas, compran testigos, modifican los hechos, convierten al culpable en inocente, retuercen la interpretación de las normas y, lo más grave jurídicamente hablando, sitúan en el vértice de la pirámide normativa los derechos de las grandes empresas en vez de los de las mayorías. Los grandes despachos de abogados que asesoran a las compañías multinacionales han transformado sus funciones, pasando de defender los intereses de sus clientes a convertirse en verdaderos garantes del nuevo orden feudal transnacional. Se trata de una nueva generación de abogados-empresarios con alta cualificación, amplia información, numerosos canales de poder y plena identificación con la mercantilización del Derecho; contraponen a la ética profesional el lobby político, especializándose en contenciosos económicos y utilizando estrategias de todo tipo.

En este contexto, frente al nuevo Derecho Corporativo Global que han ido construyendo en los últimos cuarenta años las grandes corporaciones, los Estados y las instituciones internacionales que las apoyan —a través de todo un sinfín de contratos, tratados comerciales y acuerdos de protección de inversiones, miles de normas en la OMC, el FMI y el Banco Mundial, tribunales internacionales de arbitraje y mecanismos de resolución de disputas inversor-Estado—, se hace necesario contar con contrapesos suficientes y mecanismos efectivos para el control de sus impactos sobre las personas y el planeta.

Por eso, para contrarrestar el enorme poder político, económico y jurídico de las empresas transnacionales y la fuerza de la lex mercatoria, ha de invertirse la pirámide normativa, situando en el vértice los derechos de las mayorías sociales en lugar de los intereses privados de la clase político-empresarial que nos gobierna. Así, necesitamos un nuevo modelo donde las personas y el medio ambiente tengan prioridad sobre los beneficios y los intereses corporativos.

Juan Hernández Zubizarreta y Pedro Ramiro

28 noviembre 2015