Os riscos do gas radón

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Temos un problema de saúde pública do que se fala moito menos do que se deberá e que se chama gas radón, a segunda causa de cancro de pulmón tras o tabaco.

O recente aparecimento de casos de cancro na Universidade da Coruña e a súa eventual relación co gas radón volta a pór de manifesto que as administracións públicas deben tomar este problema moi a serio e deben articular medidas efectivas que garantan a saúde de todas e de todos.

A OMS chamou a atención sobre os riscos do gas radón nun informe publicado xa en 1979. En 1988 a Axencia Internacional para a investigación do Cancro clasificouno como un carcinóxeno humano. Desde ese momento comezaron a se realizar investigacións sobre a presenza do gas nos distintos territorios. As pesquisas determinaron que Galiza, na Península, estaba singularmente afectada, pola alta presenza de granito nos nasos solos. O granito, ao ser poroso, permite a filtración do gas e a súa irradiación no meio ambiente e no interior de vivendas e edificios.

De acordo coas fontes consultadas, non existe ningunha prescrición legal especificamente relativa ao gas radón que  vaia na dirección de garantir a saúde humana nos inmóbeis. Si unha alusión inconcreta no Código Técnico da Edificación, unha norma de ámbito estatal. Na Galiza haberia que lexislar, e facelo xa, sobre este asunto.

No caso concreto da Universidade da Coruña, esta institución acaba de recoñecer que se teñen detectado níveis excesivos de gas radón nalgunhas dependencias da faculdade de socioloxía que terían a ver cos usos industrias do terreo sobre o que se ergueu o edificio. O preocupante aqui é que o Servizo de Prevención de Riscos Laborais da UDC si tiña desde 2004 un plano de prevención de medición dos niveis deste gas. Mais no que atinxe aos centros do campus de Elviña non se fixo nada até este mesmo ano. Seria ben que a investigación realizada pola UDC resultase tamén na depuración de responsabilidades.

Marzo 2016

Fonte: Sermos Galiza

La transición en EEUU

GettyImages-180216257-675x400Por si acaso a esas letrinas de comunicación que se dicen “medios” se les olvida, que va a ser que sí, les recuerdo que es Cuba la que puede ayudar a EEUU en su transición a la democracia para que deje de ser el país que acumula la mayor deuda americana y el que derrocha la mitad de los recursos del planeta; el que más drogas consume y quien más vulnera los derechos humanos, mientras multiplica indigentes y analfabetos y mantiene al margen de cualquier seguro social a 50 millones de personas.

Es Estados Unidos el país que más guerras ha provocado y más paces ha mentido, el que cuenta con más bases militares diseminadas por todo el mundo, más golpes de Estado ha urdido y más gobiernos democráticos ha tumbado. Es a ese país al que hay que ayudar para que sus candidatos a la presidencia no los elija el capital de entre los escaparates de la V Avenida, Beverly Hills o el circo, y para que sus ciudadanos, además de votar, puedan elegir.

Es a esa nación a la que hay que ayudar porque es inaceptable la existencia de campos de concentración, y Guantánamo solo es el más conocido, o cárceles secretas; bochornosa la construcción de gigantescos y vergonzosos muros con los que aislar a sus vecinos; inadmisible que secuestren opositores por todo el mundo; que sean sus soldados los únicos que no están obligados a responder ante tribunales internacionales de justicia porque están por encima de cualquier ley; y que, asesinado su presidente en un encubierto golpe de estado, tenga la justicia que esperar 66 años para que ese pueblo conozca la verdad. Inaceptable la impunidad del crimen de sus cinco presidentes asesinados siempre en oscuros expedientes de hombres perturbados que actuaban solos y al servicio de nadie; como es cínico que dé la bienvenida a quien llega en Virginia a la sede de la Central de Inteligencia Americana (CIA) el bíblico lema de “Y la verdad os hará libres” mientras se tiene presos o escondidos o asilados a sus propios conciudadanos, precisamente, por haberse atrevido a decir la verdad.

Quien debe cambiar es ese “norte revuelto y brutal” del que hablara y que como bien dijera Chávez sigue oliendo a azufre, que enarbola la violencia como conducta, la tortura como terapia, el crimen como oficio, la guerra como negocio y para el que siempre hay un Nobel de la Paz.

23 marzo 2016

Koldo Campos Sagaseta

Este es uno de los peores alimentos, deja de consumirlo antes de que sea tarde

Perrito-calienteSi te pones a pesar por un rato sobre el contenido de los perros calientes y la forma en que se producen, es posible que te sorprendas al descubrir que este alimento muy querido por muchos es super peligroso para la salud.

En los Estados Unidos más de siete mil millones de ellos se consumen cada verano.

Los perros calientes fueron introducidos inicialmente por los inmigrantes alemanes en el siglo 19 y desde entonces han sido populares; en la actualidad disfrutan de un estatus de icono. Sin embargo, lo que se ha demostrado es el hecho que los perros calientes son un peligro real para la salud.

Son extremadamente insalubres, producidos en forma robotizada y no contienen nada natural. En otras palabras son una mezcla de carne de cerdo, carne de res y pollo.

En realidad, las sobras de estos ingredientes. Sobras como pies, cabezas, tejido o piel grasa del animal. Estas se mezclan con grandes cantidades de sal, nitratos y sustancias químicas similares y el producto final es una pasta poco saludable.

El gusto por el contrario es diferente en cada área, se añaden los aromas como el carmín o glutamato monosódico.

La Universidad de Hawaii proporciona una prueba, en la que los resultados fueron horrible. Declararon que el consumo de esa carne aumenta el riesgo de cáncer de páncreas en un 67%.

La aparición de las nitrosaminas es sólo el resultado de uno de los aditivos más problemáticos utilizados en los perros calientes. Ellos son los nitratos y nitritos. Incluso los perros calientes orgánicos contienen nitrito. Estos aditivos se combinan con aminas y el resultado es nitrosaminas, que está conectado con el estómago, la vejiga y el cáncer de páncreas.

Al consumir diariamente un perro caliente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 21%. Esto se ha demostrado y declarado por el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer.

20 marzo 2016

Fuente: Ecoportal.net

Facebook en el Estado

facebook2En los últimos años desde ciudades como Munich o países como India o China, comenzaron a rechazar el uso de sistemas operativos y otras herramientas informáticas sobre las que no tenían control. Las razones eran, sobre todo, de seguridad: sistemas como Windows no revelan su código, es decir, cómo funcionan, y resulta casi imposible saber qué hacen realmente con la información que uno ingresa en ellos. Lo mismo puede decirse de otras herramientas, sobre todo las que se basan en “la nube”, ese lugar supuestamente “etéreo” pero que es, simplemente, la computadora de otra persona. Medidas de seguridad básicas o de simple sentido común indican que la información estatal es sensible y, por lo tanto, debe circular por canales propios, seguros y evitar herramientas privadas cuyo circuito no se controla. Existen normativas en ese sentido aunque, cabe reconocerlo, no pocos trabajadores del Estado, sin medir consecuencias, utilizan herramientas privadas por razones prácticas.

Las medidas de seguridad para información del Estado (o de cualquiera que se desee proteger) se tornaron aún más urgentes a partir de las revelaciones del exagente de la National Security Agency (NSA), Edward Snowden. Gracias a los documentos filtrados por él, quedó claro que a las empresas más importantes –desde Yahoo! a Gmail, pasando por empresas telefónicas como Verizon o AT&T– la NSA les había exigido información sobre sus usuarios. Facebook en particular reveló en su primer informe de transparencia, de junio de 2013, los pedidos de los gobiernos en ese sentido: mientras países como la Argentina habían realizado 152 reclamos o Inglaterra 1975, los EE.UU. habían hecho entre “11.000 y 12.000” pedidos. Más abajo aclaraba que la imprecisión contrastante de los números estadounidenses respecto de los demás, se debía a que habían publicado el “máximo permitido por la ley”. Los pedidos, para peor, no necesitan siquiera pasar por el filtro de un juez y no pueden ser revelados por las empresas bajo riesgo de sufrir serias represalias legales e incluso ser acusados de colaborar con el terrorismo. Empresas como Lavabit, que brindaba un servicio inviolable de correo electrónico, decidió cerrar su sitio porque el gobierno de los EE.UU. le exigía acceso a los correos que ofrecía como seguros e inviolables.

Es en este contexto que el presidente Mauricio Macri se reunió durante su visita a Davos con la segunda de Facebook, Sheryl Sandberg, a quien le planteó su deseo de usar Facebook at Work, una red social exclusiva para empresas lanzada recientemente y que permite una comunicación horizontal entre trabajadores “segura, confidencial y separada de sus perfiles personales de Facebook”. Quienes la promocionan indican que su objetivo es generar diálogos, armar reuniones, intercambiar información y compartir archivos a través de herramientas de Office en la nube, tanto desde las computadoras como desde celulares entre otras cosas. No se conocen detalles, pero la primera en utilizarla sería la Secretaría de Gestión e Innovación Pública dependiente del Ministerio de Modernización. El servicio es gratuito, aunque la idea es que sea pago en el futuro. Facebook, por su parte, basa su modelo de negocios justamente en captar la información sobre intereses de sus miembros quienes también producen los contenidos que mantienen el flujo de usuarios. Esos datos les permiten ofrecer publicidades específicas y comer parte de la torta publicitaria de todos los países. Facebook ha sido muy innovador para captar nuevos miembros y ha llegado a más 1500 millones de visitantes activos por mes. Facebook at Work va en ese mismo sentido.

Hace unos meses, durante el Foro de Cultura Digital, organizado por el Ministerio de Cultura, se discutió por teleconferencia con el director de Wikileaks, Julian Assange, la importancia de tener satélites, servidores y cables de fibra propios en los países de América latina para avanzar en soberanía digital y evitar ser monitoreados. La soberanía digital, al igual que la política, la financiera, la alimentaria o tantas otras, son fundamentales para que cada pueblo pueda decidir su destino sin ser permanentemente condicionado desde poderes externos. Que el Estado argentino haga circular su agenda, sus temas prioritarios, datos estadísticos, temas a discutir, proyectos de inversión o decisiones, por datacenters del país del norte, sería, además de peligroso, un monumental paso atrás en ese sentido.

23 marzo 2016

Esteban Magnani

 

Detrás del cuento de la aparición de la Virgen no hay más que un interés económico

cuentoEn Medjugorje (al sur de Bosnia-Herzegovina) el 24 de junio de 1981, seis niños, de edades entre los 10 y los 16 años, dijeron que se les había aparecido “una figura femenina luminosa en el sendero que bordea el monte Podbrdo”. La figura llevaba un niño en los brazos. A día siguiente se les volvió a aparecer y les dijo que era la Virgen. Hasta el 7 de mayo de 1985 se les fue apareciendo y cada vez les fue explicando, uno a uno, “diez secretos” que, como secretos que son, no han explicado.

Desde entonces, en este pueblo de 4000 habitantes se ha montado un fuerte comercio turístico hasta el punto de estar desbancando a Lourdes en la industria del peregrinaje ingenuo. Lourdes ha perdido la mitad de los turistas italianos y ha facturado un 9% menos, entre el 2009 y el 2014 las visitas disminuyeron un 24%, las reservas hoteleras un 23% y el número de establecimientos un 25%. En un año han cerrado 10 hoteles y otros 60 se ven obligados a ofrecer precios irrisorios.

En esta cultura de lo efímero e inmediato donde nos han instalado los postmodernos, parece que lo ultimísimo es lo que triunfa y por lo tanto que se valoren menos las apariciones de la Virgen a Bernardette Soubirous.

 Queda claro que si quieres revitalizar económicamente una zona o un pueblo, debes buscar unos cuantos niños- esas maravillas sólo les suceden a los niños- y sugerirles que digan que se les ha aparecido la Virgen. Miles de ingenuos acudirán raudos a dejarse sus posibles y toda una industria ligada al turismo florecerá con sus estampitas y figuritas kitsch, sus médiums, sus vendedores de crecepelo, sus curitas de sonrisa profidén, sus monjitas estreñidas y algún que otro carterista. La película “El Año Mariano” no andaba muy desencaminada.

20 marzo 2016

Carta abierta de un hijo de una limpiasuelos

000000000-frSoy hijo de una mujer que con nueve años empezó a limpiar suelos en casa de unos señoritos de mi pueblo. Esa mujer ahora tiene 72 años. Creció sin padre en una España enlutada y de silencio en la que las mujeres que fregaban suelos no trabajaban, servían. “Yo de chica servía”, ha dicho mi madre en más de una ocasión.

Servir significaba lo que significaba. Trabajar mucho, quejarse poco, ganar menos todavía y aceptar que tu nivel social y expectativas de futuro estaban a la altura del suelo al que te arrodillabas para fregar a mano, por donde, una vez limpio, desfilarían los zapatos finos y elegantes de quienes pensaban que nacer pobre era un castigo divino porque ellos, su fortuna y bienestar, era lo que se merecían.

En su sociedad de perdedores y ganadores, el trozo de bacalao diario con el que le pagaban a mi madre por servirles era lo más a lo que podía aspirar una pobre desgraciada, hija de perdedores de la guerra civil y analfabeta. Pero aquella pobre y analfabeta mujer, de la Extremadura de posguerra, contra todo pronóstico no olvidaría jamás su memoria ni perdería la dignidad. Yo, su hijo, tampoco lo olvidaré nunca.

Aquella dignidad de mi madre consiguió que, harta de que le pagaran en “trocitos de bacalao” en lugar de dinero, un día se ‘jartara’ y les tirara en señal de desprecio el bacalao a los señoritos, que era el salario que le daban a mi madre a cambio de perder toda su adolescencia tirada en el suelo de rodillas para que ellos pudieran lucir estatus. Esa mujer, mi madre, antes había acarreado cubos de agua de la fuente pública a casa de los señoritos, los abuelos y padres ideológicos de los que hoy creen que Ada Colau “tendría que estar limpiando suelos”.

En el intento de insulto de la derecha cañí a Ada Colau más que insulto a la alcaldesa de Barcelona, lo que se esconde es el arsenal de desprecio y rabia que tienen y han tenido por las personas trabajadoras, a las que el máximo nivel que les permitían ocupar era el del suelo, de rodillas frente a su insaciable voracidad y odio por la gente sencilla.

En la gala de los Goya también insultaron a Pablo Iglesias y a Alberto Garzón porque “parecen dos camareros”, como si ser camarero fuera el escalafón más bajo de su sociedad clasista en la que nacer en una cuna pobre bastaría para que toda la vida estuvieras de rodilla. No insultaron a Pablo Iglesias y a Alberto Garzón, sino que mostraron todo el odio que les sangra por la gente que les pone los cafés por la mañana.

Hoy, aquellos hijos y nietos de las mujeres que le fregaron los suelos a los abuelos y padres de la derecha española, andamos por la calle con la misma dignidad con la que mi madre les lanzó el bacalao a los señoritos que se negaban a pagarle el jornal que merecía. Somos los hijos e hijas y nietos y nietas de las mujeres que les han fregado los suelos, pero somos algo más.

Además de títulos universitarios y ser hijos e hijas de la universidad pública que ahora quieren privatizar para que volvamos a estar a la altura del estropajo que usaba mi madre para fregar el suelo, sabemos de dónde venimos. Somos el símbolo más evidente de su derrota, los podemos mirar a los ojos y hasta ocupar los sillones de alcaldes, ministros y diputados en los que ellos se sentaban por la gracia de Dios. Y lo que es peor, tenemos memoria.

Raúl Solís

Delmer Berg, viva la XV Brigada

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Hace unos días murió Delmer Berg, quien era el último superviviente de los voluntarios norteamericanos que fueron a España para combatir al fascismo. La noticia de su muerte fue recogida en el New York Times calificándolo de “comunista recalcitrante”, dejando así constancia, inadvertidamente, de que las ideas por las que Delmer Berg luchó durante toda su vida siguen inquietando a los portavoces del capitalismo de nuestros días. Berg fue uno más de los combatientes de la XV Brigada Internacional, también llamada Brigada Abraham Lincoln.

Delmer Berg era hijo de una emigrante alemana y de un descendiente de rusos, emigrados a Estados Unidos. Había nacido en 1915, en Anaheim, en el condado de Orange, California, y atravesó la Gran Depresión como un adolescente pobre que tuvo que abandonar la escuela a la que asistía en Manteca, California, y, después, como uno más de los trabajadores que eran aplastados por la crisis del capitalismo norteamericano, pugnando con su familia por salir adelante, en cualquier ocupación, y, después, trabajando como lavaplatos en hoteles de Los Ángeles, en el famoso Roosevelt Hotel del Hollywood Boulevard, en Hollywood.

En Los Ángeles entró en contacto con las asociaciones y comités que impulsaban la solidaridad con la Segunda república española, cuya resistencia frente a los militares fascistas ayudados por Hitler y Mussolini contribuyó en gran medida a abrir los ojos del mundo ante el peligro de los estandartes nazis del odio. Berg se incorporó a la Young Communist League (Liga de Jóvenes Comunistas) que reclutaba voluntarios para defender la libertad, y, en 1938, tomó la decisión de viajar a España para combatir al fascismo. Atravesó en autobús el país para llegar a Nueva York, se embarcó en el crucero Champlain para alcanzar Francia, llegó a París, y después a la frontera con España, y la atravesó, el 15 de enero de 1938, gracias a las redes de contrabandistas. Recaló por fin en Barcelona, incorporándose a la Brigada Abraham Lincoln, la unidad de las Brigadas Internacionales que agrupaba a los combatientes antifascistas norteamericanos: casi tres mil estadounidenses llegaron entonces a España a luchar por la libertad. En Barcelona, Berg trabajó en instalaciones y puestos de artillería en las afueras de la ciudad. Después, estuvo en Teruel, en Valencia, y en la batalla del Ebro, y, herido, volvió a su país, el 4 de febrero de 1939, un año después de su llegada, estremecido, mientras en España transcurrían los días tristes del éxodo bíblico de los centenares de miles de republicanos españoles que pugnaban por alcanzar la frontera francesa, mientras la aviación fascista ametrallaba las columnas de refugiados.

Delmer Berg combatió también durante la II Guerra Mundial, en el océano Pacífico, donde fue destinado a las unidades de Nueva Guinea, y, a su retorno, tuvo que soportar la persecución y el odio anticomunista con que la caza de brujas del mccarthysmo gangrenó la vida del país. Desde su vuelta a Estados Unidos, y durante toda su vida, siguió empeñado en la defensa de la libertad, en la militancia del recuerdo antifascista, en el sostén de las causas justas, en las palabras del socialismo. Era militante del Partido Comunista norteamericano, el CPUSA, desde la guerra mundial, y, cuando el conflicto terminó, trabajó como obrero agrícola, siendo también perseguido, despedido de los trabajos que conseguía, mientras seguía anudando las redes sindicales de solidaridad obrera, resistiendo los golpes, alimentando la rebeldía. Con el aliento del FBI en la nuca, Berg siguió combatiendo por los derechos de los trabajadores, militando en los sindicatos campesinos, impulsando la ayuda al pueblo vietnamita en los años de los siniestros bombardeos norteamericanos sobre Vietnam y sobre toda Indochina, colaborando en los movimientos por la paz y el desarme. Porque Delmer Berg, siempre estuvo a la izquierda, con los trabajadores.

Volvió tres veces a España, para asistir a encuentros de conmemoración de las Brigadas Internacionales, emocionándose con el afecto que le mostraban los jóvenes, con las canciones que recordaban la guerra contra el fascismo: “pero nada pueden bombas, cuando sobra corazón, ay, Carmela”. En su última entrevista, en mayo de 2015, Berg sonreía: “Nunca pensé que sería el último superviviente”, tan lejanos ya los años en que el aire le traía el desamparo de la república española: “en los frentes de Gandesa no tenemos municiones, ni tanques, ni cañones, ay, Carmela”.

Murió hace unos días, con cien años cumplidos, en la casa que había construido con sus propias manos, conservando todavía en su cuerpo restos de la metralla fascista que le abrasó el pecho en España. Fue el último superviviente de la Brigada Lincoln, de aquellos hombres valerosos y admirables que cantaban “sólo es nuestro deseo acabar con el fascismo, ay, Carmela”; y dicen que pasaba las horas de sus últimos días en el porche de su casa californiana, tomando el sol, evocando sus años de militante de causas justas, susurrando las canciones de la XV Brigada, reparando en las palabras que pronunció uno de sus nietos al graduarse (‘My grandfather is my inspiration. He’s a Communist!’), porque siempre fue comunista; recordando los días luminosos en que fue a España a combatir por el socialismo y la libertad.

9 marzo 2013

Higinio Polo

Los asesinatos de 5 trabajadores en Vitoria el 3 de marzo de 1976

14148379307820Antecedentes

El 3 de marzo de 1976, en Euskal Herria, una de sus ciudades, Vitoria-Gasteiz, sufrió la mayor agresión vivida en su historia contra la clase obrera. Cinco trabajadores fueron asesinados y más de cien resultaron heridos, la mayoría de bala, a resultas de los disparos efectuados por la policía armada española al desalojar una iglesia, previamente gaseada, en la cual se celebraba una asamblea de trabajadores en huelga.

En una época carente de libertades, en la cual no existían derechos de huelga, manifestación, reunión, etc. y bajo un duro régimen dictatorial, (Franco había muerto unos meses antes) en Vitoria-Gasteiz se estaba desarrollando un movimiento huelguístico ampliamente secundado por varias empresas, en base a unas reivindicaciones puramente sociolaborales.

La Asamblea

Tras dos meses largos de huelga y dos días de huelga general, el 3 de marzo estaba convocada una jornada de paro total. Este paro fue secundado por la práctica totalidad de trabajadores, tanto de empresas en lucha como otras que lo apoyaron solidariamente, así como el comercio, servicios, estudiantes, amas de casa y la ciudadanía en general. Desde la mañana, la policía intervino duramente ante cualquier atisbo de concertación o manifestación, llegando incluso a disparar fuego real, produciéndose los primeros heridos de bala.

Para las cinco de la tarde estaba convocada una asamblea general informativa en la iglesia de San Francisco de Asís del barrio de Zaramaga, lugar donde se acostumbraba realizar las reuniones de las Comisiones Representativas de las empresas en lucha, para informar de los acontecimientos novedosos.

La Agresión

La policía “premeditadamente” dejó que se llenara la iglesia con alrededor de cinco mil personas, permaneciendo en el exterior un número similar, y fue en ese momento cuando mandó desalojar la misma. La multitud allí congregada ante el temor de ser aporreada y agredida en su salida, se negó al abandono del recinto religioso. Hay que recalcar que los templos estaban protegidos por el Concordato, por lo cual no podían actuar ni acceder a su interior las Fuerzas Armadas, salvo urgente necesidad.

Para proceder al desalojo, la policía atacó y asaltó la iglesia con gases lacrimógenos y material antidisturbios, por lo que presos del pánico y la asfixia, los allí congregados comenzaron a salir huyendo, momento en el que los policías procedieron a golpear y disparar indiscriminadamente tanto sobre los que intentaban escapar, como sobre los que desde el exterior atraían su atención para dejar vía libre a los que abandonaban aquel infierno.

Asesinados

El resultado, cinco obreros asesinados y unos cien heridos, muchos de ellos de gravedad. Ellos mismos, (la policía) se felicitaban de haber disparado más de mil tiros, de haber producido una masacre y de haber contribuido a la mayor paliza de la historia. Las grabaciones existentes, se recogieron a través de la frecuencia de FM del canal de la policía y se conservan en la actualidad.

En un primer momento, a resultas de los partes hospitalarios enviados al juzgado por ser las personas atendidas, tanto fallecidos como heridos, a consecuencia de disparos y agresiones, se abrieron diligencias previas. Los sumarios abiertos, después de varios recorridos por diversos juzgados y tribunales, acabaron finalmente en la jurisdicción militar, la cual, aun reconociendo que los hechos considerados, eran en principio constitutivos de delitos por homicidio, dictó auto de sobreseimiento por no haber motivos suficientes para acusar de ellos a personas determinadas. Posteriores reclamaciones al Estado por responsabilidad civil, efectuadas por algunos afectados, tampoco fueron atendidas.

Los responsables

 

Jesús Quintana Saracibar vive ahora en Granada. Es un septuagenario nacido en 1941. Pero el 3 de marzo de 1976, cuando cinco obreros fueron asesinados en Vitoria y 100 personas más resultaron heridos tras una brutal carga de la Policía Armada, era capitán de ese cuerpo y estaba al mando de las fuerzas que asaltaron la Iglesia de San Francisco de Asís  durante la huelga general que se vivió ese día en la capital alavesa: la 11ª Compañía de Reserva General con Base en Miranda de Ebro y la Compañía de Guarnición de la Plaza. Lo de brutal del desalojo de la asamblea no es una licencia poética o una exageración. Los propios agentes, en las conversaciones que mantuvieron por la radio de la policía, se refirieron al desalojo de esta manera:

Hemos contribuido a la paliza más grande de la historia

De verdad…esto es una masacre

Rodolfo Martín Villa era entonces ministro de Relaciones Sindicales, según le consta a la jueza María Servini de Cabria, quien el pasado 30 de octubre de 2014 cursó una orden de detención y extradición, entre otros, contra Martín Villa y Quintana Saracibar para tomarles declaración indagatoria por estos hechos que la magistrada entiende son “crímenes de lesa humanidad” y por ello imprescriptibles.

Alfonso Osorio García, ministro de presidencia entre 1975 y 1976.

La lista de María Servini está integrada por personas que viven en la actualidad, pero hay otros dos figuras de la transición española, ya desparecidas, y que también ostentaban cargos de responsabilidad gubernamental en los sucesos del 3 de Marzo de 1976 como Manuel Fraga Iribarne y Adolfo Suárez.

La Asociación de Víctimas del 3 de Marzo ha mostrado su satisfacción por la decisión de la magistrada pero al mismo tiempo ha expresado su escepticismo y nula esperanza en que esta actuación sea atendida por el Estado español. «Aunque sepamos que el Estado español no responderá a esta demanda, quedará patente el modelo de impunidad que defiende y ampara. Martín Villa, Alfonso Osorio y Jesús Quintana, responsables de la matanza del 3 de marzo de 1976 en Gasteiz y otros muchos criminales franquistas ante la justicia argentina. Toda una lección en la lucha contra la impunidad», han destacado.

La nueva estructura de las clases sociales en Bolivia

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Que en 10 años el 20% de la población boliviana haya pasado de la extrema pobreza a la clase media es un hecho de justicia y un récord de ascenso social, pero también de desclasamiento y reenclasamiento social, que modifica toda la arquitectura de las clases sociales en Bolivia. Si a ello sumamos que en la misma década de oro la diferencia entre los más ricos y los más pobres se redujo de 128 a 39 veces; que la blanquitud social ha dejado de ser un “plus”, un capital de ascenso social y que hoy más bien la indianitud se está consagrando como el nuevo capital étnico que habilita el acceso a la administración pública y al reconocimiento, nos referimos a que la composición boliviana de clases sociales se ha reconfigurado y, con ello, las sensibilidades colectivas, o lo que Antonio Gramsci llama el sentido común, el modo de organizar y recepcionar el mundo, es distinto al que prevalecía a inicios del siglo XXI.

Las clases sociales populares de hoy no son las mismas que aquellas que llevaron adelante la insurrección de 2003. Los regantes controlan sus sistemas de agua; los mineros y fabriles han multiplicado su salario por cinco; los alteños, que pelearon por el gas, ahora tienen, en un 80%, gas a domicilio; las comunidades campesinas e indígenas tienen seis veces más cantidad de tierra que todo el sector empresarial; y los aymaras y quechas, marginados por su identidad indígena en el pasado, son los que ahora conducen la indianización del Estado boliviano. Hay, por tanto, un poder económico y político democratizado en la base popular, que modifica los métodos de lucha sociales para ser atendido por el Estado. Paralelamente, la urbanización se ha incrementado pero, ante todo, los servicios urbanos de educación, salud, comunicación y transporte se han expandido en las áreas rurales ampliando los procesos de individuación de las nuevas generaciones, diversificando las fuentes de información y de construcción de opinión pública regionalizada más allá del sindicato o la asamblea. Si a ello añadimos el hecho de que pasada la etapa del ascenso social insurreccional (2003-2009), inevitablemente viene un reflujo social, un repliegue corporativo que debilita a las organizaciones sociales y a su producción de un horizonte universal, entonces es normal un periodo de despolitización social, que disminuye la centralidad sindical como núcleo privilegiado de construcción de la opinión pública popular, para ampliarla a una pluralidad de fuentes como los medios de comunicación, la gestión estatal, las redes sociales, etc.

La comunidad nacional en lucha contra las privatizaciones, la comunidad nacional despojada de sus recursos y que reclama su reconquista, o la comunidad dolorosa de las víctimas de la matanza de octubre de 2003, que fueron la base del ascenso revolucionario entre 2000 y 2006, han dado lugar a otro tipo de comunidades reivindicativas más dispersas regionalmente, más afincadas en la gestión de proyectos de desarrollo o de expectativas educativas de carácter individual. Se trata de comunidades de tipo virtual o mediáticas que no solo modifican los métodos de lucha sino también los contenidos mismos de lucha, las percepciones sobre lo deseado, lo necesario y lo común.

En conjunto, la estructura de las clases sociales se ha modificado. La democratización en el acceso al capital económico, clave del modelo de desarrollo boliviano, ha permitido un rápido ascenso social de sectores pobres y una reducción de las distancias económicas con los sectores más ricos de la sociedad; la acelerada devaluación de la blanquitud como capital étnico de consagración social, sumada a la conversión de la filiación sindical en un tipo de capital social y capital político revalorizado por el Estado para acceder a derechos, puestos y reconocimientos públicos, han modificado la composición material de cada clase social y la relación entre las clases sociales. El normal y previsible reflujo social después del largo ciclo de rebeliones (2000-2009), ha acentuado estrategias individuales de reenclasamiento social, pero también una especie de “desencantamiento” temporal de la acción colectiva, creando nuevos marcos de percepción cultural y disponibilidad política atenuadas. Y si, además, tomamos en cuenta que una parte importante de los cuadros sindicales van pasando a la administración pública (alcaldías, ministerios, asambleas legislativas, etc.), tenemos un escenario de debilitamiento interno y temporal de los niveles de dirección de las organizaciones sociales, que anteriormente habían concentrado la función política de la sociedad.

Estamos, por tanto, no solo ante una nueva estructura de clases, sino también ante nuevos marcos culturales de movilización y de percepción del mundo. Por todo ello, la convocatoria del sindicato o de la comunidad convertida en capital electoral en 2005 o en 2009, que irradió a sectores de la sociedad civil individuada, hoy no son suficientes para producir el mismo efecto electoral. Sin duda, el mundo sindical obrero, campesino-indígena y vecinal pobre continúa siendo el bastión más sólido y leal del proceso de cambio —y esto se ha verificado nuevamente en la última elección con gestos tan extraordinarios como la donación de una mita por parte del proletariado minero de Huanuni para la campaña—, pero ya no tiene el mismo efecto irradiador de antes. Han surgido otras colectividades sociales entre las clases populares y en las diversas clases medias de origen popular, más volátiles, por residencia, por estudio o por comunidad virtual, que se mueven por otros referentes e intereses, muchas veces de carácter individual. Como gobierno revolucionario habíamos ayudado a cambiar al mundo; sin embargo, en la acción electoral, en una parte de nuestras acciones, seguíamos aún actuando como si el mundo no hubiera cambiado. Acudimos a medios de movilización y de información insuficientes para la nueva estructura social de clases y, en algunas ocasiones, empleamos marcos interpretativos del mundo que ya no correspondían al actual momento social.

9 marzo 2016

Álvaro García Linera

 

El Chávez desconocido: lo que se ha olvidado en tres años

3655934490_e9a42f1f50_oDespués de su muerte, se lo intenta convertir en un icono inofensivo, canonizarlo, por decirlo así, rodear su nombre de una cierta aureola de gloria para “consolar” y engañar a las clases oprimidas, castrando el contenido de su doctrina revolucionaria, mellando su filo revolucionario, envileciéndola...

Así, palabras más palabras menos, escribió Lenin sobre la transformación del legado de Marx. Pero las líneas citadas cuadran casi perfectamente con la reinterpretación del legado de Chávez. En estos tres años la forma en la que se representa a Chávez ha sufrido grandes vicisitudes: el hombre que estudió, se informó, aprendió y erró (para luego avanzar), se ha convertido en mero padrino de grandes obras, un autor de palabras sin contexto, un caudillo venezolano más.

La transformación es tan grande en el imaginario que hoy podemos hablar de un “Chávez desconocido” para referirnos al Chávez original: el hombre que rebasó esta imagen desdentada y falsa. A continuación ofrecemos algunos apuntes hacia una semblanza verdadera de Hugo Chávez:

1. Chávez fue un hombre esencialmente sosegado, diáfano y agudo en su hablar y actuar. ¿Quién recuerda, por ejemplo, que en el 95% de sus discursos, el espíritu era de profunda tranquilidad y en clave reflexiva? No gritaba ni comerciaba con consignas vacías. Más bien este hombre de inteligencia aguda analizaba, descifraba la realidad y la exponía con mucha candidez.

2. Chávez se informó y estudiaba con mucha entrega. ¿Quién recuerda la voracidad con la que Chávez investigó sobre todo tema de relevancia? Hace un par de años me topé en los Pirineos con un militar holandés que había compartido un vuelo con Chávez. Me contó que el Comandante le había interrogado incesantemente sobre las posesiones de los Países Bajos en el Caribe, pidiéndole todo tipo de detalles… También Chávez leyó –no sólo los libros de Chomsky, Galeano y Mészáros entre otros– sino informes, diagnósticos y dossiers.

3. Chávez erraba a menudo. ¿Quién recuerda que no sólo acertaba sino que también se equivocó? Comprendió mejor que nadie lo dicho por Napoleón “on s’engage et puis… on voit” (entablemos combate… y luego veremos). El coraje de cometer errores es imprescindible en nuestro complejo mundo, un mundo en el que las soluciones no saltan a la vista sino después de los primeros pasos. El dirigente que no se atreve a cometer errores cae en la inacción y se lo traga la lógica dominante.

4. Chávez no era un representante del Chavismo sino su piedra en el zapato y en ocasiones su flagelo. ¿Quién recuerda las múltiples ocasiones en las que Chávez sorprendió y sacó de quicio no sólo a la derecha sino también a la izquierda? Lo hizo aceptando el reto del referéndum de 2004, con el giro discursivo al socialismo en 2005 y con la convocatoria a la formación del partido. Por lo tanto, podemos afirmar que Chávez no era parte del Chavismo, sino que fue su látigo, incluso su némesis.

5. Chávez no creía en la historia sino en el destino (en el destino que se forja humanamente). Ciertamente Chávez –como los historiadores– jurungaba en el pasado, pero su objetivo fue desprender figuras y momentos del continuum histórico, poniéndolos en un esquema suprahistórico. Así construyó una constelación conceptual con muchos vértices que no se limitó a Bolívar, Zamora, Cipriano Castro, etc., sino que incorporó sus proyectos incompletos. Según la mirada arcaica pero revolucionaria del Comandante, este esquema antihistórico tuvo que cumplirse. Oponerse a la historia, vengarse de ella –en lugar de someterse a sus corrientes y procesos como hacen los progresistas– era gran parte de su genio.

6. Chávez dejó de existir. ¿Quién recuerda y reconoce que Chávez era mortal? La grandeza del ser humano es morir… tras haber realizado un aporte al proyecto humano, así pagando su tributo a la humanidad. No hay mejor evasión al encuentro necesario con lo que fue e hizo Chávez –su verdadera grandeza– y la responsabilidad revolucionaria que se desprende de nuestra cita con él, que quedar satisfecho con el Chávez que está presente como icono, como imagen y como consigna vacía.

7 de marzo de 2016

Chris Gilbert

Fuente: Rebelión.