2ª Falacia ultraliberal: El “Gini de consumo”

stigliz2El coeficiente Gini es una medida estadística que muestra la desigualdad de distribución de alguna variable. El coeficiente Gini que normalmente usan los 

economistas y que está aceptado y estudiado es el Gini de desigualdad de ingresos, que nos da importante información de cómo se distribuyen los ingresos en una sociedad y el grado de desigualdad de la misma. Como probablemente sabréis, los países ricos y con estados del bienestar potentes suelen salir en los primeros puestos (mayor igualdad) y los países pobres suelen salir los últimos. Y claro, esto es una inconveniencia para los “ultraliberales” porque nos dice que la desigualdad es objetivamente mala.

Pero la imaginación “ultraliberal” puede con todo y al ser la distribución de Gini un parámetro matemático se puede usar con la variable que sea. Podríamos hacer la distribución de Gini con los pares de zapatos que compramos al año, con el número de parejas que hemos tenido, con las veces que cargamos el móvil a la semana o con cualquier variable que tenga una distribución desigual. Así pues los “ultraliberales”, que no se sienten a gusto con el Gini que todo el mundo acepta, suelen usar otro que se ajusta mejor a sus intereses, que es el de riqueza neta, y últimamente se han sacado de la manga un tercero, el Gini de consumo.

¿Qué mide el Gini de consumo? Mide la desigualdad de consumo entre los miembros de una población, supuestamente con el objetivo de mostrar que, independientemente de lo que se ingrese, si se tiene un consumo parecido la desigualdad “real” sería menor. Es lógico ¿verdad? Si el consumo es parecido la desigualdad realmente no es tanta…Pues no.

Hay una cosa que se llama “propensión marginal al consumo” y es menor de uno, lo que quiere decir que conforme aumenta la renta de una persona el porcentaje de ésta que se consume es menor. Esto es absolutamente lógico: Una persona con unos ingresos muy bajos tiene que gastar casi todos en los gastos básicos (alimentación, vivienda, suministros, etc) mientras que una persona que gana más gasta un porcentaje menor de su renta en consumo, y eso precisamente es lo que le permite ahorrar e invertir. Si el porcentaje de consumo no fuese decreciente con el aumento de renta todo el mundo ahorraría el mismo porcentaje de su renta, y como todo el mundo sabe eso no es así.

El Gini de consumo nos indica una desigualdad menor que en el caso del ingreso, algo absolutamente lógico por lo explicado anteriormente y que por tanto no explica nada relevante. De hecho si vemos este estudio y analizamos la desigualdad de consumo entre los países europeos (página 33) veremos que su orden no tiene ni pies ni cabeza. La desigualdad de consumo no parece tener relación ni con la riqueza, ni con el ingreso, ni siquiera con parámetros culturales (hay países muy similares como Alemania y Austria o Estonia y Lituania que tienen comportamientos muy distintos).

¿Qué nos muestra esta distribución de desigualdad de consumo? Que sepamos nada, lo que pasa es que queda bien para el dogma. Quizá un sociólogo sepa decirnos en el futuro qué información ofrece esta distribución, pero aparentemente y en clave de desigualdad no nos indica absolutamente nada útil, es tan sólo meter números en una batidora, sacar un resultado y vender que quiere decir lo que queremos que quiera decir. Puro trilerismo económico.

Julio 2016

Fuente: Pedro Fresco (Público)

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