EL BIENESTAR DE LAS JIRAFAS Y LA CURVA DE KUZNETS

keynes3Esta “parábola zoológica” de  John Maynard Keynes figura en uno de sus Ensayos de persuasión. Analiza en este ensayo las inconsecuencias del dogma del liberalismo económico, la irrealidad de sus presupuestos teóricos, lo destructivo de las consecuencias “de un método de encumbrar a los buscadores de beneficios que tienen más éxito mediante una despiadada lucha por la supervivencia”, un método que selecciona “al más eficiente de la quiebra del menos eficiente” y que considera la mundo así alcanzado “un bien permanente para todo el mundo”.

“Cuando el objetivo de la vida,” escribe Keynes, “es alimentarse de las hojas de las ramas hasta la máxima altura posible, la forma más verosímil de lograrlo es permitir que las jirafas que tengan el cuello más largo dejen morir de hambre a las que tienen el cuello más corto”. El neoliberalismo pretendió dulcificar la dura moraleja de la parábola de Keynes superponiendo una especie de ensoñación con final feliz con la teoría del “goteo hacia abajo”: los beneficios de una política económica favorable a los más ricos acabarán descendiendo, tarde o temprano, hasta los más pobres y beneficiando a todo el mundo.

Así nació la “curva de Kuznets”, que toma el nombre del economista Simon Kuznets, que fue galardonado en 1971 con el Premio Nobel de Economía. La “curva de Kuznets” tiene forma de campana (una “U” invertida). En el eje horizontal se mide el desarrollo económico, sintetizado por el PIB per cápita, y en el eje vertical la tasa de desigualdad, medida por el índice Gini. La curva dice que un desarrollo acelerado produce, en una primera fase, desigualdades crecientes hasta un punto de inflexión más allá del cual la desigualdad empieza a descender.

A partir de la década de los ochenta del pasado siglo se empezó a hacer un uso ideológico del modelo, con el fin de neutralizar las críticas contra efectos desigualitarios del modelo de desarrollo vigente. En pocas palabras, con el fin de sostener ante los gobiernos de todo el mundo el cínico lema gross now, worry about poor later (crece ahora y después preocúpate de los pobres). Se generaría así un mecanismo virtuoso que, espontáneamente, crea riqueza añadida y, en parte, la redistribuye en virtud de una especie de “fuerza de gravedad” natural, sin que la intervención del Estado llegue a obstaculizar o atacar el mecanismo.

La Gran Recesión no se ha parecido a nada de ello. Si nos preocupa “el bienestar de las jirafas”, sigue siendo válida la exhortación de Keynes a no soslayar “el sufrimiento de las que tienen el cuello más corto y que acaban muriendo de hambre, ni las tiernas hojas que caen al suelo y que son pisoteadas en la lucha, ni la sobrealimentación de las jirafas con el cuello más largo, ni la perversa mirada de ansiedad o de beligerante codicia que ensombrece los apacibles rostros de la manada”.

La “curva de Kuznets” tampoco ha servido en estos años bárbaros.

Fuente: “Estos años bárbaros” de Joaquín Estefanía.

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